Aprende a programar tu SIM

Estamos a pocos días de terminar este 2020.  Un año lleno de cambios drásticos, incertidumbre, revolcones, aprendizajes, y muchos sucesos más.  Todos estos acontecimientos pueden verse como muros o como peldaños que nos ayudan a avanzar.  ¿Con cuál de ellos te identificas tu?

En el canal Origen tuvimos la oportunidad de entrevistar a Juan Camilo Botero, médico internista y epidemiólogo que desde su saber profesional y experiencia nos enseñó cómo la mente puede ayudarte a vivir mejor o hundirte en la desesperanza y la enfermedad.

Fíjate que Juan Camilo nos explicó que nosotros también tenemos una SIM CARD, una especie tarjeta interna reconocida como Sistema Inmune Mental que nos permite generar cambios positivos o cambios negativos para tu vida.

¿Qué tienes en tu mente: muros o peldaños?

Imagínate que todos los seres humanos tenemos todo para ser optimistas, sin embargo, estamos rodeados de un ambiente complejo, lleno de adversidad, incertidumbre y frustración que puede llevarnos a sentir miedo, angustia, ansiedad y depresión.

Y para entender un poco más este tema debes tener en cuenta que la felicidad ha estado alejada del ser humano porque desde que nacemos estamos en modo sobrevivencia porque en ese momento nos remontamos a la época de las cavernas donde el principal propósito de vida era sobrevivir a los grandes peligros de esos tiempos.  Nuestro cerebro viene pensando en huir o en luchar.  Por lo tanto, el cerebro viene preparado para protegerse.

En el transcurrir de nuestra vida, va llegando información de creencias que nos limitan.  Para reprogramarnos y cambiar esas limitaciones pese a las circunstancias que estemos viviendo, te compartimos algunos ejercicios que Juan Camilo Botero compartió con nosotros.

  1. Optimismo

En este momento, acomódate en una silla, respira profundamente tres veces.  Se consiente de tu respiración.  Y cuando lo consideres trae a este momento una situación en la que te hayas sentido muy feliz (puede ser cuando lograste algo que querías: un trabajo, un objetivo, hacer un viaje, ir a un lugar anhelado). Recuerda con lujo de detalles ese momento (en qué lugar estabas, con quién estabas, qué hacías, que ropa tenías, como te sentías).  Fue maravilloso ¿cierto?

Siente esa sensación de plenitud, de felicidad, tráela a alguna parte de tu cuerpo (el estómago, el pecho, las piernas, las manos, el lugar que sientas). Grábate muy bien esa sensación.  Ahora ponle un color, el primero que llegue a tu mente y guárdalo ahí, en tu mente y toca esa parte del cuerpo donde sentiste esa sensación. Muy bien.

A partir de ahora cuando sientas miedo o angustia, tómate unos minutos para respirar, recuerda ese color y toca esa parte del cuerpo donde sentiste esa sensación de felicidad y tráelos a ese momento de angustia.  Cubre esa sensación de angustia que la sensación de plenitud.  Seguramente verás cómo llega a ti, un sentimiento maravilloso: optimismo.

  1. Risa

Con la mano en el corazón respira tres veces. En tu cuarta respiración, al exhalar, suelta el aire a través de carcajadas.  Hazlo las veces que consideres necesarias.  El cerebro no diferencia si estas fingiendo o no.

La risa es una de las mejores terapias para subir el estado de ánimo porque a través de ella se producen las endorfinas que son las hormonas de la felicidad.

Debes cuidar mucho tus pensamientos porque los pensamientos traen palabras, las palabras traen conductas, las conductas generan hábitos y los hábitos generan nuestra vida y nuestro destino.

  1. Ingenio

La capacidad de innovar, de crear, mejora la capacidad de fluir con la vida, con las circunstancias, con lo que va pasando contigo y a tu alrededor.

Para estimular tu ingenio y creatividad puedes cambiar rutinas como por ejemplo escribir con tu mano no dominante, cambiar las rutas de desplazamiento a los lugares que frecuentas, etc.  Ensaya por unos días estas rutinas y empezarás a pensar y actuar diferente.

  1. Gratitud

Este sentimiento nos activa la oxitocina hormona relacionada con el reconocimiento y formación de relaciones de confianza y generosidad entre personas.

Todas las mañanas cuando despiertes agradece al universo todo aquello que posees: el amor de tu familia, tu pareja, tus hijos; el trabajo que tienes; tu cuerpo, tus pertenencias.  Todo eso que sientes que si faltara lo echarías de menos.

Expresar y experimentar gratitud aumenta la satisfacción, la esperanza y el optimismo de quien la manifiesta. También contribuye a reducir la depresión, la ansiedad, la envidia y el estrés.

Por otro lado, cuando agradeces, el universo te compensa de manera increíble.

  1. Ejercicio

La actividad física favorece tu cuerpo, tu mente y tu espíritu. Además de favorecer tu peso corporal, el ejercicio te ayuda a aumentar tu energía, mejorar tu estado de ánimo y tu actividad sexual y por ende, a combatir la mayoría de las enfermedades.

Cuando ejercitas tu cuerpo produce dopamina, la hormona del placer y eleva tu espíritu, estimula el buen funcionamiento de tu cuerpo y estimula su mente.

Que tal si te regalas 20 minutos diarios para caminar, correr, nadar o bailar.  La actividad física que esté bien para ti.  Verás que en poco tiempo comenzarás a sentirte mucho mejor.

  1. Nutrición consciente

Lleva una dieta adecuada para tu cuerpo, para tu espíritu y para tu mente. Revisa qué estás comiendo.  Como recibe tu cuerpo esos alimentos.  Cuando seas consciente, sabrás qué, cuándo y cuánto debes comer.  Toma agua y centra tu dieta en alimentos naturales y no procesados.

En cuanto a tu mente, se consciente de tus pensamientos.  Son positivos o negativos. Empieza a ver todo aquello positivo que tienes en tu vida.  Aliméntate de pensamientos optimistas, alegres. Y para alimentar tu espíritu, rodéate de personas que te animen, te aporten, te ayuden en tu proceso evolutivo.